¿A dónde fueron a parar?: Estos son los diferentes destinos de los vestidos que utilizó Karen Doggenweiler en Viña 2026
Bajo la filosofía de moda circular, las piezas que deslumbraron en la Quinta Vergara este 2026 hoy tendrán una “nueva vida”: desde ventas a beneficio, archivos históricos hasta el regreso a pasarelas internacionales. Ninguna de las piezas permaneció en el clóset de la conductora; todas, sin excepción, han vuelto a la “rueda de uso”. El hito principal de esta gestión fue el vestido de la Gala.
A través de una alianza con París Sustentable, la prenda diseñada por el tunecino Ali Karoui —que ya contaba con una historia previa al haber sido modelada internacionalmente— fue vendida por la multitienda y los fondos recaudados se destinaron a una obra social. Para Karen, esta decisión es el reflejo de una convicción personal: “Me alegra mucho que los vestidos tengan más vidas. Todo esto coincide con mi visión de moda circular y compromiso con el medio ambiente.
¡Los vestidos transmiten historias, energía, vida! ”, confesó la animadora. El tesoro de los diseñadores: archivo y nuevas versiones Para los creativos nacionales e internacionales, el retorno de las piezas es un acto de respeto al oficio.
Camila Pontikas, responsable del look de la primera noche de Viña 2026, recuperó su creación como un objeto de culto: “Es una prenda con muchas horas de trabajo artesanal y materialidad costosa. Para mí es un chiche que voy a guardar para exponerlo en desfiles, pero ya estoy replicando el modelo para clientas que lo piden, aunque con algunas modificaciones”. Una visión similar comparte Makarena Montaner, quien planea llevar su diseño a pasarelas o ponerlo a disposición de quienes busquen una pieza con historia.
La diseñadora explicó que el traje utilizado en la cuarta noche del Festival “vuelve a mis manos para ser reutilizado. A veces lo ocupo para fotos o desfiles; otras veces, alguien que lo vio en el escenario y le encantó, lo compra. Tiene otros destinos, otras vidas”.
Desde Buenos Aires, María Gorof explicó que estas piezas representan hitos para su marca: “Muchas veces estas creaciones pasan a formar parte del archivo de la firma. Creemos en un lujo consciente: estos diseños vuelven a cobrar vida en otras alfombras rojas, editoriales o exposiciones. Darle continuidad a una pieza de alta costura es una forma de sustentabilidad; son prendas pensadas para trascender un solo momento”.
La logística de “La Capitana” Angelina Chiuminatto, la stylist a cargo de la imagen de la animadora, explicó que este sistema permite optimizar presupuestos y generar un estándar ético. “Busco colaboradores. Uno de los vestidos de Ali Karoui lo compró la productora Bizarro; el Tom Ford de la última noche quedó en manos de Vía Aurora para ser vendido, igual que el Schiaparelli usado en la Gala 2025, que ya ha sido arrendado varias veces”, detalla.
Según Chiuminatto, la clave es entender que la moda es una inversión de energía: “Vestidos con esta dedicación no pueden morir en una sola noche. Están en distintas productoras, tiendas o con sus diseñadores; no en el clóset de Karen”.
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