A 63 años de Please Please Me: el debut de The Beatles que cambió la historia de la música, se grabó en 12 horas y que en Chile se llamó “Otro de los Beatles”
One, two, three, four. Así arranca Please Please Me, el primer disco de The Beatles, que hoy cumple 63 años. Ese conte no solo da inicio a una canción, sino que marca el momento exacto en que una banda cambió para siempre la historia de la música.
En esos segundos iniciales ya asoma todo: la urgencia, la energía y el pulso de un grupo que terminaría siendo considerado el más influyente de todos los tiempos. El 22 de marzo de 1963, Please Please Me llegó a las disquerías británicas. Era el primer disco de The Beatles, una banda joven que venía acumulando público en clubes de Liverpool y Hamburgo, pero que aún no dimensionaba el alcance de lo que estaba por venir.
El cuarteto —John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr— entró a los estudios en los estudios EMI (ahora conocidos como Abbey Road Studios) en Londres, Inglaterra. Bajo la guía del productor George Martin, la banda grabó la mayor parte del disco en una sola jornada, el 11 de febrero de 1963, en menos de 13 horas. Ese dato, que con los años se transformó en mito, es también la clave para entender el sonido del álbum.
Please Please Me respira velocidad y frescura, con guitarras frontales, voces empastadas y una sensación de inmediatez que lo emparenta más con un concierto que con un trabajo de estudio. Canciones como “I Saw Her Standing There” o “Please Please Me” no buscaban pulcritud, sino impacto. La sesión tuvo, además, un momento que terminaría siendo parte de la historia del rock.
Hacia el final del día, con la voz desgastada, John Lennon enfrentó resfriado la grabación de “Twist and Shout”. El ingeniero Norman Smith explicó en el libro de Mark Lewisohn de 1988, “The Complete Beatles Recording Sessions”: “Para entonces, todos tenían la garganta cansada y dolorida; habían pasado 12 horas desde que empezamos a trabajar. La de Lennon, en particular, estaba casi completamente destrozada, así que todos teníamos que hacerlo bien a la primera, los Beatles en el estudio y nosotros en la sala de control.
Lennon se tomó un par de pastillas más de Zubes (caramelos para la garganta), hizo un poco de gárgaras con leche y nos pusimos manos a la obra”. El disco combinaba composiciones originales, firmadas por Lennon y McCartney, con versiones de clásicos del rhythm & blues que la banda ya había probado en escenarios pequeños, como fue el propio caso de Twist and Shout.. El éxito fue inmediato.
El álbum alcanzó el número uno en el Reino Unido y se mantuvo durante meses en lo más alto, desplazando incluso a artistas consagrados de la época. Más que cifras, lo que consolidó fue una forma: canciones breves, pegajosas y con una energía juvenil que conectaba con una generación que empezaba a buscar algo distinto. En Chile, el lanzamiento tuvo una historia propia.
El sello optó por publicarlo bajo el título “Otro de los Beatles”, luego de haber editado previamente “Con los Beatles”, alterando así el orden original de su discografía. La jugada (planeada o no) no pasó desapercibida: el álbum fue un éxito de ventas en el país, pero además sumó otra singularidad, ya que su portada era completamente distinta a la de Please Please Me, con una imagen que poco tenía que ver con la icónica fotografía del edificio de EMI en Londres.
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