85% de pacientes con daño cerebral en el mundo no accede a rehabilitación tras el alta hospitalaria
En el ámbito de la salud neurológica, sobrevivir a un evento crítico es solo la primera batalla. Sin embargo, para la gran mayoría de los pacientes, el camino hacia la recuperación se detiene abruptamente al cruzar la puerta del hospital. Así lo evidencia el estudio “Eficacia de los enfoques de neurorrehabilitación en pacientes con traumatismo craneoencefálico: una revisión exhaustiva” (Efficacy of Neurorehabilitation Approaches in Traumatic Brain Injury Patients: A Comprehensive Review), publicado recientemente en la revista científica Life, de la editorial MDPI.
La investigación, que analizó datos del ensayo internacional CENTER-TBI, revela una realidad crítica: aunque el 90% de las personas que sufren un daño cerebral moderado a grave requieren intervención profesional para recuperar su autonomía, apenas un 15% logra ingresar a programas de rehabilitación especializados una vez que reciben el alta. Esta brecha del 85% no es solo estadística; representa a miles de personas que quedan fuera del sistema en su etapa más vulnerable, enfrentando secuelas que podrían ser mitigadas con el tratamiento adecuado. Ante este escenario de exclusión, la empresa americana con presencia en Chile INDOMA ha desarrollado programas de neurorrehabilitación específicamente diseñados para personas con traumatismo encefalocraneano (TEC) leve y accidente cerebrovascular (ACV).
Su modelo busca derribar las barreras de acceso tradicionales, trasladando la alta complejidad clínica directamente al entorno del paciente. Para la neuróloga Ximena Fava, la falta de continuidad tras el alta hospitalaria es el “punto ciego” de la medicina actual. “Hemos avanzado muchísimo en salvar vidas durante las primeras horas de un evento neurológico, pero nos hemos quedado cortos en el paso siguiente.
Lo que este estudio ratifica es que estamos dejando a la gran mayoría de los pacientes sin la oportunidad real de volver a ser independientes. Si no hay un seguimiento intensivo fuera del hospital, el éxito de la intervención inicial se diluye”, explica. El enfoque de INDOMA se aleja de la rehabilitación convencional al integrar la medicina funcional y la intensidad terapéutica en la vida diaria de la persona.
“El objetivo de nuestros programas es que el paciente recupere su identidad y su propósito. El hogar no es solo un lugar de descanso, es el escenario real donde la neuroplasticidad tiene sentido y donde realmente ocurre la reintegración a la sociedad”, concluye la especialista. Rehabilitación neurológica: la etapa clave que el sistema de salud aún no logra cubrir Especialistas coinciden en que el desafío actual no solo es reducir la mortalidad por ACV o traumatismos, sino garantizar continuidad en la rehabilitación.
Sin acceso a terapias intensivas y oportunas, miles de pacientes ven limitadas sus posibilidades de recuperar autonomía. Fortalecer la neurorrehabilitación post-hospitalaria se perfila como una de las principales deudas de los sistemas de salud, tanto en Chile como a nivel internacional.
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