69% de las Pymes inyecta recursos personales para no quebrar y el 86% acusa golpe por combustibles
La medición realizada en abril de 2026 contó con 1. 623 respuestas de emprendedores y empresas adheridas a la comunidad empresarial PROPYME. Los datos fueron analizados por DefensaDeudores.
cl y dan cuenta de un escenario de creciente estrechez financiera para las micro, pequeñas y medianas empresas, con señales de deterioro en variables claves como liquidez, cumplimiento tributario y desempeño comercial. Uno de los principales hallazgos se refiere al aumento constante en la inyección de recursos personales para sostener la operación del negocio. El 69% de las MiPymes declara haber utilizado ahorros o ingresos propios durante el último mes, lo que corrobora la persistencia de un patrón en el cual, el riesgo de los micro y pequeños empresarios se traslada directamente a sus dueños.
Es importante destacar que esto representa un alza de 7 puntos porcentuales respecto de marzo y de 12 respecto de enero y febrero de 2026. “Cuando este indicador crece de forma sostenida, lo que estamos viendo es que la empresa deja de financiarse como unidad productiva y pasa a depender directamente del bolsillo del emprendedor. Eso no es sostenible en el tiempo y aumenta el riesgo de sobreendeudamiento personal”, explica Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.
cl. A esto se suma una alta presión tributaria. El 28% de los encuestados reconoce haber postergado el pago del IVA, lo que refleja dificultades relevantes para cumplir con sus obligaciones en tiempo y forma y representa un alza de 2 puntos porcentuales respecto del mes anterior.
En la misma línea, el 28% indica no haber podido pagar oportunamente las cotizaciones previsionales de sus trabajadores, esto es, 6 pp más que el mes anterior. “Postergar impuestos o cotizaciones previsionales es una señal clara de estrés de caja. No es una decisión financiera estratégica, sino una medida forzada para sostener la operación en el corto plazo, lo que puede generar contingencias mayores hacia adelante.
Además, constituye el delito de apropiación indebida”, agrega Ibáñez. A nivel de financiamiento, el 27% de las empresas solicitó créditos bancarios en el último mes, sin variación respecto del período anterior. El uso de factoring alcanza al 14%, con un alza de 1 punto porcentual respecto de marzo y de 4 respecto de enero.
En cuanto a la relación con el Estado, el 35% de las MiPymes mantiene deudas vigentes con la Tesorería General de la República, único indicador que muestra una baja, de 1 pp frente a marzo. “Lo que muestran estas cifras es que el financiamiento externo sigue siendo limitado o insuficiente para una parte importante de las MiPymes, lo que las obliga a combinar deuda, postergación de pagos y recursos propios para sostenerse”, complementa el fundador de DefensaDeudores. cl.
Otra de las directrices que se ratifica durante los primeros cuatro primeros meses del presente año, es el debilitamiento de la actividad comercial en las MiPymes. Durante abril, el 54% de los encuestados reporta una caída en sus ventas, (8 puntos porcentuales más que el mes anterior), el 35% señala que se mantuvieron (4 puntos más) y solo un 11% indica que aumentaron (4 puntos menos), profundizando la tendencia negativa observada en mediciones previas. Respecto al alza del precio de los combustibles anunciado en marzo, en esta medición del Termómetro Pyme se consultó sobre cómo este nuevo escenario podría impactar en sus empresas.
Ante esto, el 86% de las MiPymes estima que este incremento afectará negativamente el desarrollo de su negocio. Frente a este mayor costo, un 31% reconoce que aún no tiene claridad sobre cómo enfrentarlo, mientras que un 24% anticipa que absorberá el impacto reduciendo sus márgenes. En tanto, un 21% proyecta traspasar el alza a precios, un 11% optará por reducir gastos y un 7% declara que deberá realizar despidos.
“El escenario que hoy enfrentan las MiPymes es una tormenta perfecta. Los indicadores registrados en lo que va del año demuestran que las empresas ya no tienen caja para subsistir. Hemos hecho un llamado al gobierno en revisar la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento, ya que las empresas de menor tamaño están dando un salto progresivo a la informalidad, lo que trae por rebalse competencia desleal, pérdida de mercado y desempleo”, señala Rodrigo Bon, director ejecutivo de PROPYME.
En un contexto general, los resultados del Termómetro Pyme de abril consolidan un escenario de alta fragilidad en el segmento, marcado por menores ventas, mayores costos y una creciente dependencia de recursos propios para sostener la operación, lo que refuerza las alertas sobre la sostenibilidad financiera de las empresas de menor tamaño.
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